el estigma

el estigma

Nosotras,
Las violadas, las mentirosas, las revoltosas, las pobrecitas, las victimas.
Los perpetradores nos asignaron un sitio, nos exhibieron, hicieron público lo que solo a nosotras pertenece.
Nos descolocamos, no somos victimas, no pretendemos ser heroínas, solo somos mujeres que continúan con su vida e ideales.

la culpa

la culpa

Con hebra gruesa zurcimos los trozos que fuimos.
Tras unir las piezas descubrimos que muy dentro seguía la culpa virulenta carcomiendo nuestro ser.
Mil veces descosimos nuestras propias puntadas, no admitimos la culpa la transformamos en responsabilidad dirigida a los torturadores.

el miedo

el miedo

Ellos son monstruos, nos decían.
¿Cómo vencemos al monstruo?
Desenmascarándolo.
Él, el torturador encarna el mecanismo de control social. Es un agente del Estado, entrenado para romper personas y procesos colectivos.
Frente al horror hicimos consciente nuestro miedo dejamos de percibirlo como una debilidad y lo transformamos  en motor para construir estrategias de afrontamiento.